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6 cosas que he aprendido viviendo 6 años en Alemania

10 diciembre, 2018

Para seguir adelante con fuerza y motivación no sólo es importante mirar al frente, sino ser capaces de darnos cuenta de lo que hemos logrado hasta ahora y lo que más nos ha ayudado a llegar hasta aquí.

Hoy comparto contigo un post muy personal con 6 de las cosas que he aprendido viviendo estos 6 años en Alemania.

Es importante pararse a reflexionar para ser conscientes de todo lo conseguido hasta ahora y tener impulso para avanzar y seguir creciendo.

Y me he animado a traerlo al blog para poder hablarlo contigo.

¡Dentro video!

Lo normal

¿Qué es «lo normal»?

«Esto no es normal». Utilizamos mucho esta expresión cuando observamos que alguien hace algo que sale de lo que nosotros haríamos en esa situación.

Pero no es normal, ¿para quién?

Ser «normal» es relativo. Fue una de las primeras cosas que aprendí al llegar a Alemania. Y también una de las más importantes, donde el valor del respeto alcanza su momento más álgido.

Para mí es normal llevar pendientes desde mi primer o segundo día de vida. Y también para mi hija. Sin embargo, en Alemania las niñas no llevan pendientes. Al menos no desde su nacimiento.

Para mí también es normal «embadurnar» a los niños con colonia. Sin embargo, en Alemania en ninguna tienda encontrarás colonia para niño ni para niña y, mucho menos aún, para bebé. Porque consideran que no lo necesitan.

Para mí es normal tener 2 apellidos, el primero de mi padre y el segundo de mi madre. Pero aquí en Alemania suelen tener un único apellido, el del padre. Es más, cuando una mujer se casa, acostumbra a adquirir el apellido del marido, perdiendo el suyo.

Más allá de si me parece bien o me parece mal llevar pendientes desde pequeña, ponerles colonia a los niños o tener 2 apellidos, considero que si hubiera nacido en Alemania, seguramente no llevaría pendientes, no pondría colonia a mi hija y llevaría incluso el apellido de mi marido. Pero no es así porque no crecí aquí.

«Lo normal» es distinto entre mi país de origen {España} y mi país de residencia {Alemania} porque estamos hablando de 2 culturas distintas.

Así, con estas 3 pequeñas anécdotas pretendo resumir la infinidad de casuísticas de costumbres distintas que tenemos. Y la infinidad de veces que podemos llegar a pensar «esto no es normal».

Pero, si en lugar de pensar eso, optamos por respetarlo e interesarnos por el origen o esa costumbre, dejando «lo normal» a parte, considero muy enriquecedor conocer esa nueva cultura.

Tener miedo y sentir vértigo. Cada día.

El miedo para mí tiene 2 caras.

La cara mala del miedo es la que nos empaqueta en nuestra zona de confort y, para no verlo ni siquiera sentirlo, nos impide salir de ella. Muchas personas prefieren vivir así.

La cara buena del miedo es la que nos ayuda a sacar lo mejor de nosotros mismos.

Para prosperar hay que arriesgar. Eso no significa para nada que nuestro presente y futuro estén libres de errores, equivocaciones y fallos constantes. Pero es la única forma de crecer.

Pasar miedo cada día de nuestra vida es importante. Es vital para crecer. El día que no sentimos miedo no pasará nada. Y si no sucede nada en nuestras vidas, nos estancamos.

Si no hubiera pasado miedo no estaría aquí ahora conversando contigo. Y conversar contigo aquí me hace muy feliz.

No interrumpir: parte 1.

Ufff… MI GRAN DEBILIDAD.

Sí, lo escribo además en mayúsculas.

Como buena española, interrumpo.

Es una de las cualidades que más admiro de los alemanes. Cuando estoy teniendo una conversación con ellos y, por la razón que sea, interrumpo, inmediatamente se callan y me escuchan.

A veces siento hasta vergüenza porque con un español no suele pasarme. Vamos hablando los 2 a la vez hasta que uno consigue «atropellar» al otro.

Aquí mi padre no estará muy de acuerdo, puesto que al pobre siempre lo interrumpo. ¡Pero Papi, de veras que he mejorado mucho!

Escuchar. No interrumpir: parte 2.

Aprender a escuchar es una de las cosas que más me ha ayudado a conseguir que mi hija hable español con acento español en Alemania.

Es una de las mejores formas para ayudar a mi hija bilingüe alemán-español con el lenguaje.

Los niños necesitan nuestra paciencia. Sobre todo en el momento de expresarse. Ellos no tienen la madurez ni el vocabulario de un adulto para expresar lo que sienten o para comunicar lo que exactamente quieren decir. Están aprendiendo.

Por eso, cuando mi hija habla, además de bajarme a su altura para escucharla, me espero a que termine la frase. ME MUERDO LA LENGUA. Y me cuesta horrores. Porque en este mundo donde reina la rapidez y el «para ayer» es difícil detenerse. ¡Pero es necesario hacerlo!

Muchas veces nos lanzamos a terminar la frase que va a decir o, aún peor, suponer lo que va a decir. Esto no hace más que minar su crecimiento lingüístico. Incluso seguro que nos perdemos respuestas fantásticas porque no les dejamos hablar.

Con estos años y admirando la cualidad de no interrumpir de los alemanes he practicado, y practico cada día, la escucha cuando mi hija quiere decirme algo. Eso no quiere decir que no le pueda corregir una palabra inventada o mal pronunciada. ¡Claro que se la corrijo y le ayudo! De hecho, me encanta cuando en matemáticas me dice «diez y cinco» en lugar de «quince» 😀

Lo peor que te puede pasar

Esta fue la primera pregunta que me hice incluso antes de venir a vivir a Alemania.

Tras dejar a un lado los números y los pros y contras, necesitaba pensar en algo que me hiciera decidir si venir a vivir aquí.

En ese momento pensé, «Eli, ¿qué es lo peor que puede pasar si vamos a vivir a Alemania?». Aprender alemán 😀

Bromas a parte, y en nuestro caso, si no iba bien, volveríamos a Barcelona. Eso sí, cuando decidimos venir, me activé un «chip positivo» en mi cabeza y me traje otro de repuesto en mi maleta. Me prometí a mí misma no apocarme ante cualquier situación difícil, que las hay. En lugar de eso, daría lo mejor de mí e intentaría solucionarlo de la mejor forma posible.

Y aún sigo haciéndolo.

Rodearme de personas que me hacen feliz

No hace falta esforzarse para caerle bien a todo el mundo. Nunca lograremos caer bien a todo el mundo.

Como no estoy rodeada de mi familia, a la que no puedo escoger, por cierto {entiéndase esta frase con cariño}, al menos intento rodearme de personas que alegran mis días.

Me he dado cuenta de la importancia de escoger y rodearnos de las personas con las que nosotros queremos compartir nuestra vida.

Es algo que parece sencillo, pero muchas veces nos obsesionamos por caer bien a todo el mundo. Y créeme, no es necesario.

Seguramente alguien a quien yo no le guste pasará por aquí y dejará un comentario rancio porque yo no le caigo bien. Pero eso es inevitable. En cualquier parte del mundo me atrevería a decir que es así.

Podemos escoger las personas que forman parte de nuestra vida.

Me hacía especial ilusión compartir contigo estas palabras y agradecerte que hayas llegado hasta aquí. Y también que me acompañes siempre desde el blog o mis redes sociales aportando tu opinión y complementando mi información.

Gracias por formar parte de mi vida en Alemania.

  • Responder
    Anna
    10 diciembre, 2018 a las 9:00

    Seis cosas que has aprendido con tu experiencia vital y seis cosas que en realidad deberíamos aplicar en cualquier situacion,aprender,empatizar,escuchar,arriesgar,rodearte de gente que te hace feliz,vivir…muchas gracias por compartir tus momentos

    • Responder
      Elisabet
      10 diciembre, 2018 a las 22:28

      Muchas gracias Anna ❤️

  • Responder
    Julia
    10 diciembre, 2018 a las 22:35

    A mi me pasa al revés jeje: soy alemana viviendo en Bcn pero creo que me he españolizado bastante incluido el aprendizaje de interrumpir de vez en cuando para no quedarme muda 😅
    Pero en el tema pendientes y colonias (y también tema apellido) he seguido estrictamente las costumbres alemanas jeje. Aquí la ventaja es que cada uno pueda escoger las costumbres de que màs le gusten de cada cultura. Viva la diversidad 😜

    • Responder
      Elisabet
      11 diciembre, 2018 a las 10:38

      Muchas gracias Julia por animarte a compartir tu experiencia. Disfruta de mi querida Barcelona!

  • Responder
    claudia
    11 diciembre, 2018 a las 7:48

    ana como puedo contactarte soy una mujer viuda de un aleman y vivi 5 años en España tengo una hija de 8 años nacionaluzada alemana y con todos los papeles en regña yo recibo una modica minima pension añemans y se que si voy alla podre tener mas ayuda y otra bida mejor para mi hija te dejo mi correo

  • Responder
    Virtudes
    12 diciembre, 2018 a las 23:53

    Hola!!!hace poco que he descubierto el blog, me encantan los videos. Este verano estuvimos en Alemania 6 semanas con mi marido, y mis hijas y ha sido una experiencia increíble. Estamos deseando volver, y llevo 1 mes y medio aprendiendo alemán. Gracias por compartir en tus videos tus experiencias.

    • Responder
      Elisabet
      13 diciembre, 2018 a las 0:12

      Muchas gracias Virtudes por tus bonitas palabras! ☺️❤️

  • Responder
    Verónica
    20 julio, 2019 a las 3:28

    Hola!
    Muchas gracias por todo el optimismo que demuestras!
    Yo soy mexicana, casada con alemán y pronta a mudarme para esas élficas tierras jajaja y la verdad que me han servido muchísimo tus videos y blogs y todo 😀
    Saludos,

    • Responder
      Elisabet
      22 julio, 2019 a las 9:52

      Muchas gracias Verónica!

      Un saludoa México y buen viaje a Alemania!

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