FREITAG KAFFEE UND KUCHEN

Freitag, Kaffee und Kuchen: ¿me das un besito?

24 marzo, 2017

Cada Freitag en el blog nos tomamos juntos un Kaffee und Kuchen virtual, en el que compartimos lo más destacado de la semana, nuestros planes para el finde o lo que más nos apetezca contarnos.

¿Coges tu taza y te unes al café?

Si nos estuviéramos tomando un café juntos te contaría…

… que hoy hay invitada especial en nuestro café, que incluso se ha colado para tomar algo con nosotros, puesto que es una de las grandes protagonistas de esta semana.

Si nos estuviéramos tomando un café juntos te contaría…

… que ha llegado «EL» momento. El próximo lunes 27 de marzo es el gran día.

Schulanmeldungstag

Es el día de la inscripción para la escolarización de los niños que a partir de este mes de septiembre irán al colegio en nuestra ciudad. Y confieso estar emocionada!!

Es curioso porque todo el papeleo ya lo hemos hecho. Pero el lunes lo importante es que hemos de ir acompañados de todos los niños que serán escolarizados y, mientras ellos descubren el colegio, hacen una simulación de cómo será una clase y conocen a sus futuros compañeros… ¡Las mamis y papis tomaremos Kaffee und Kuchen preparado por los padres veteranos! ¿No es ideal una bienvenida así?

Si nos estuviéramos tomando un café juntos te contaría…

… que si hay una preguntita que me enerva es ésta:

¿Me das un besito?

Por supuesto, intrínsecamente la pregunta lleva un «claro que me lo darás».

Hace algún tiempo que me animo a seguir blogs en alemán, puesto que es una de las mejores formas de aprender el idioma y de integrarse en la cultura alemana.

Son textos y artículos escritos por personas que reflejan sus sentimientos o comparten sus inquietudes. Y recientemente caí en un artículo que es el que he escogido para compartir en nuestro café de hoy.

En concreto el artículo se titula Gib der Tante einen Kuss {dale un beso a tu tía}, de Bella del blog Familie Berlin, que he descubierto hace relativamente poco.

No iba a compartir mi opinión, puesto que pensaba que era algo de cultura española, pero veo que la misma sensación es experimentada en la cultura alemana.

Hasta que no se tienen hijos hay muchas cosas que no se comprenden. Para empezar, sólo cuando eres madre eres realmente consciente de todo lo que tu madre ha hecho en su vida por ti. Y, interiormente, cada vez que haces algo como madre y te acuerdas de cómo lo hacía tu madre para ti, pronuncias un «GRACIAS» enorme en silencio y se lo mandas a ella, como si compensara todos sus esfuerzos que antes no le has sabido agradecer suficiente.

Del mismo modo, o al menos así me sucede a mí, hasta que no eres madre no te das realmente cuenta de que los niños tienen unas necesidades específicas. A ver si consigo explicarme bien. Además de que cada niño necesita su tiempo, que en ocasiones difiere mucho de un niño a otro, para aprender algo, todos los niños tienen una intimidad que los adultos debemos respetar.

Los adultos hemos de ser capaces de encajar un «no» de un niño

Todo esto puede parecer muy lógico, pero no lo es. En muchas, en infinidad de ocasiones los adultos nos sentimos «con derecho» a que un niño haga algo porque nosotros se lo pedimos. Sin ir más lejos, cuando decidimos hacer un «FaceTime» con alguien de la familia, puede ser que en ese momento nuestro hijo no tenga humor. Aún así, al otro lado de la pantalla todos están esperando ansiosos a que el niño haga monerías. Es una de las cosas que he aprendido poco a poco y es una de las dificultades de vivir en la distancia.

Pero el tema que nos ocupa hoy es el de los besos que los niños «deben» dar.

¿Deben?

Mi hija de por sí de besos da muy pocos, pero mi reacción en el momento en el que alguien le pide uno es categórica. Sea quien sea quien se lo pide, dejo que ella escoja libremente si se lo quiere dar. Puesto que, todos sabemos que los besos no se piden, sino que se dan.

De todas formas, intento incluso evitar ese tenso momento. Cuando alguien, sea de la familia o no, le pide un beso, echo mano de una frase a la que recurro muy a menudo: «Uy! Es que ella no es de besos!». Y no me siento culpable por ello.

Y lo decidí así desde que ella empieza a tener uso de razón, puesto que me sentía «en la obligación» de que mi hija le plantara un beso.

Otra cosa es un abrazo o un «gracias» con motivo de agradecimiento. Con eso sí que la animo. Pero un beso es algo muy íntimo.

Quizá me estoy alemanizando demasiado, puesto que aquí nadie da besos. Hablo de nuestros besos.

Si eres madre o padre y alguien le pide «un besito» a tu hijo y éste no quiere dárselo, ¿cómo reaccionas?

Si nos estuviéramos tomando un café juntos… ¿Qué me contarías?

¡Feliz finde! Ein schönes Wochenende!

  • Responder
    Laura
    24 marzo, 2017 a las 9:24

    Guten Morgen aus Ostfriesland Eli!

    Ya me gustaría a mi estar ahora de Kaffee und Kuchen… pero todavía quedan horitas de trabajo, pero por suerte es viernes ya y se huele el FEIERABEND!
    HOCH DIE HÄNDE WOCHENENDE! 🙂

    El tema de dar besos en Alemania tiene su cosa… Sobre niños no tengo experiencia, puesto que todavía no tengo churumbeles pero en el mundo adulto ves de todo…

    Yo quizás también me he alemanizado un poco, y me parece genial eso de no dar besos a «to kiski» que te presentan, como en España. Lo de dar la mano me parece más práctico. Según que situación utilizo un modo u otro. Por ejemplo, a gente conocida, compañeros de trabajo, familiares de mi pareja sí les dos 2 besos españolacos. A algunos les parece raro pero les mola. A los compañeros de trabajo cuando tienen cumpleaños les felicito con dos besos y cuando es mi cumple, también me dan dos besos jeje.

    Bueno voy a seguir imaginando que me tomo un Stück Käsekuchen mit Blaubeeren und eine Tasse Ostfriesentee.

    Liebe Grüße aus dem Norden! / Saludos desde el Norte!

    Laura.

    • Responder
      Elisabet
      24 marzo, 2017 a las 10:02

      Jajaja!! Gracias Laura por compartir tu opinión y tomarte hoy el café conmigo.

      Besos hacía el norte***

  • Responder
    Paola Amor
    24 marzo, 2017 a las 9:55

    Guten Morgen!

    Yo la verdad de pequeña era igual, no daba dos besos a nadie y odiaba cuando me los pedían. Y mi madre se enfadaba, porque lo hacia incluso con la familia, pero claro gente que ves una vez al año cuando eres niña por mucho que te digan que es tu tío, para ti es un desconocido… Pero creo que hacia bien obligándome a dárselos a mi abuela y tíos, porque poniéndome en el lugar de mi abuela tiene que ser muy triste que tu nieta no quiera darte un beso, y ha sea por timidez, por su perfume, miedo…
    Supongo que lo mejor es enseñar a los niños mostrar siempre afecto sincero, ya sea un abrazo, tenerle un mote cariñoso, un dibujo… Y con los desconocidos para ellos (por mucho que para ti sea amigo, familiar, compañero… Haga lo que quiera) la gente joven yo creo que lo entendemos perfectamente.
    Eso si, normalmente creo que en general a los españoles, cuando vemos un bebe, o un niño de algún familiar o amigos, nos sale esa ternura de querer darles un beso, y claro también les puede molestar a los padres. A mi me parece bonito, porque es como transmitir el cariño que tienes a sus padres a esa personita.
    Asi que yo me quedo con lo alemán para desconocidos y con lo español para amigos y familia.

    • Responder
      Elisabet
      24 marzo, 2017 a las 10:03

      Gracias Paola por expresar tu opinión y tomarte el café conmigo.

      Un saludo*

  • Responder
    Ganas de alemán
    24 marzo, 2017 a las 10:43

    La verdad es que el tema es complicado, al menos en España.
    Hasta hace un par de años, antes de ir a cualquier reunión familiar o de amigos, les «daba las instrucciones» a mis niños sobre el tema de los besos. Pero un día los llevé a una boda y la situación se desbordó. Vi lo incómodo de la situación para ellos ( sobre todo para la niña porque es muy tímida) y desde entonces dejo que decidan a quién quieren darle un beso.
    Ahora la situación es incómoda para mí porque tengo que estar dando explicaciones igual que tú: «no, es que…ellos no son mucho de dar besos» ( cuando es totalmente incierto, lo que pasa es que los dan cuando realmente lo sienten).
    LG
    Laura

  • Responder
    Pilar
    25 marzo, 2017 a las 14:51

    Muy fácil… tú besarías a alguien a quien no quieres besar? Pues no! Los niños no son juguetes, son personas y hay que respetarles siempre. Hoy no quieren besar y no besan y nada de sentirse culpable! Yo siempre uso el ‘en otra ocasión’ y me quedo tan pancha. :))

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