Hoy descubrimos cómo elaborar un magnífico Strawberry Cheesecake.
Estoy muy feliz de que os gustase tanto la inauguración de la sección Una receta inesperada. En ella os obsequiaremos con las exquisitas recetas de pasteles, dulces y más sorpresas elaboradas por Teresa y sus preciosas fotografías.

Y es que tras el éxito del primer post y buen sabor de boca que nos dejó Teresa en su primera aparición como colaboradora en el blog con la receta del bizcocho de mandarina y visto que tantas personas me han pedido más recetas parecidas…
¡Hoy hemos traído una especial de primavera!
Un pastel fresco, con algo de fruta y colores ideales para esta estación.
Receta Strawberry Cheesecake

Ingredientes
Necesitaremos un molde de 18 cm.
Para la base:
+ 12 galletas
+ 60 g de mantequilla derretida
Para la tarta:
+ 250 g de fresas ya limpias
+ 175 g de azúcar
+ 1 cucharada de zumo de limón
+ ralladura de limón
+ 250 g mascarpone a temperatura ambiente
+ 300 g de queso crema a temperatura ambiente
+ 400 ml de crème fraîche
+ 10 g (6 hojas) de gelatina
+ fresas adicionales para la decoración

Preparación
Machacar las galletas hasta que queden finamente molidas. Combinar las migas con la mantequilla derretida.
Cubrir el fondo del molde con papel de horno y verter la mezcla. Aplastarla con la ayuda de una cuchara para que quede bien compacta. Endurecer en el congelador mientras se prepara la masa.
En un bol grande combinar mascarpone, queso crema y crème fraîche. Batir hasta que queden totalmente integrados y reservar.
Poner las hojas de gelatina sumergidas en agua bien fría durante 5 minutos.
Colocar las fresas, el azúcar, el zumo y la ralladura de limón en un recipiente, triturar y calentar.
Sacar la gelatina del agua y escurrir antes de añadirla a la fruta.
Triturar de nuevo e incorporar el puré de fresa a la crema de queso. Batir para integrar.
Cubrir los laterales del molde con plástico (acetato) para facilitar el desmoldado.
Verter la mezcla sobre la base que tenemos preparada y llevarla a la nevera preferiblemente durante toda la noche o hasta que haya cuajado.
Desmoldar con cuidado. Si al retirar el plástico el borde no queda totalmente liso se puede arreglar humedeciendo una espátula en agua tibia y pasándola por todo el contorno.
Decoramos la tarta con fresas. Se puede añadir alguna flor que no haya sido tratada.

¿Verdad que es ideal? Además esta vez utilizamos la nevera en lugar de el horno. También es muy útil poder elaborar recetas de pasteles tan ricos así.
¿Te han entrado ganas de probar un trocito? Si te animas con la receta ya nos cuentas.
¡Que la disfrutes y dejes a tus invitados impresionados!





3 Comentarios
Txeli
19 abril, 2017 a las 22:58Apetece y mucho!!!
Mi receta de pastel de queso tiene la misma base pero horneada. Haré una combinación de las dos
María Eugenia
19 mayo, 2017 a las 12:11Esos pasteles fríos me encantan pero, no encuentro hojas de gelatina así que, es posible usar gelatina em polvo? En qué cantidad? Mil gracias
Elisabet
21 mayo, 2017 a las 14:18Hola Maria Eugenia,
Sí es posible utilizar gelatina en polvo. Serían aproximadamente 7,5 gramos aunque dependerá del tipo de gelatina que se use y de la fuerza gelificante de la misma. De todas formas, en el sobre seguramente pondrá la proporción necesaria para conseguir una consistencia firme, que es la que tiene esta tarta.
Un saludo*