Ahora que soy madre, cada vez me doy más cuenta de la importancia de agradecer la labor profesional de un profesor. En mi caso concreto hablo de una «Erziehrin» {educadora en la guardería}.
Nuestros hijos pasan casi más horas con ellos que con nosotros. Y, gracias a ellos, nuestros pequeños son mejores cada día. Aprenden distintas facetas, analíticas, artísticas y motrices que les serán muy útiles en el futuro y en su desarrollo.
En la mayoría de ocasiones incluso los propios alumnos se preguntan la necesidad de aprender un concepto concreto, porque no le encuentran el sentido. Sin embargo, soy partidaria de pensar que algunos de los conceptos que aprendemos sirven para «amueblarnos la cabeza».
Ahora que soy madre me doy cuenta de la importancia de gestinar un grupo heterogéneo de niños, de distintas edades y nacionalidades para encaminarles a un objetivo común, mucho más allá de aprender los números y los colores: asimilar los valores más importantes en esta vida, como pueden ser el respeto, el acto de compartir, gestionar la frustración y la alegría.
Además, como diría mi padre, todo lo que nos enseñan y todo lo que aprendemos nos lo podemos llevar donde queramos, con nosotros. Y es el equipaje más ligero, puesto que no pesa nada.
En la crónica de hoy un pequeño homenaje desde aquí a todos los profes.
¿Verdad que se merecen un detalle? En Navidad, por su cumpleaños o sin ningún motivo aparente.
Hoy te traigo una idea que tuve para agradecerle a la Erziehrin de «Prinzessin S» su labor. Quizá te sirva de inspiración.
Recintemente fue el Geburtstag {cumpleaños} de una de las Erziehrinnen en el grupo de mi hija en la guardería. Esta educadora tuvo algunos asuntos graves con su salud. Afortunadamente está recuperada.
Este año me escogieron Elternbeirat en la Kita ~ delegada del grupo de «Prinzessin S» en la guardería ~ {quién dijo miedo}. Y entre otras responsabilidades me encargo de organizar el regalo de cumpleaños de cada «Erziehrin».
Por eso pensé que, además de comprarle algún detalle como hacemos siempre {en su caso le compramos una taza preciosa, ya conoces mis debilidades} teníamos que organizar algo especial.
Así que lié a todos los padres para que cada uno de sus hijos me trajera un dibujo. Repartí unas cartulinas entre todos y aquí está el resultado.
Los niños tienen entre 1 y 5 años, así que se puede ver claramente alguna diferencia artística, pero lo importante es que cada uno puso todo su corazón en darle de nuevo la bienvenida a su amada Daniela.
Ellos, los profesores, que incluso considero que su labor sigue estando infravalorada, no son responsables de la educación de nuestros niños. Si bien juegan un papel muy importante, los responsables de la educación de cada uno de los hijos somos nosotros, los padres. Personalmente considero que podemos acudir a ellos, a los profesores, para consultarles o incluso solicitarles ayuda en caso necesario. Pero somos nosotros en casa quienes debemos hacer la mayor parte para la educación de nuestros hijos.
Cuesta, ¡claro que cuesta! Y «Prinzessin S» tan sólo tiene 4 años, pero con paciencia {muuuucha pacieeeenciaaaa}, y cada padre y cada madre haciéndolo lo mejor que sepa, podemos conseguir que nuestros hijos formen parte de una sociedad de la que se sientan orgullosos y a la que les guste pertenecer. Con respeto.
Una sociendad que les permita desarrollarse y crecer. Sin perder lo más importante de esta vida: ser niño.




















4 Comentarios
Criscris
7 diciembre, 2015 a las 9:36Wunderbar!!! Qué preciosidad! Es importante ya desde niño aprender a valorar el trabajo y esfuerzo de los demás y ser agradecido. Porque mostrar el cariño siempre es la mejor opción.
Elisabet
14 diciembre, 2015 a las 15:55Gracias Criscris!
Un saludo*
Patrizia
7 diciembre, 2015 a las 20:41¡Qué regalo más tierno! Seguro que le entra «Pipi in die Augen», como se dice tan finamente aquí. Y tienes toda la razón del mundo, la labor de educadores y profesores es importantísima y complementa (que no sustituye) a la de los padres en el gran reto de formar personas. Y un besazo muy grande desde Niedersachsen, que hacía meses que no me pasaba por aquí!
Elisabet
14 diciembre, 2015 a las 15:56Patrizia! Ya pensaba que me habías olvidado! Jajaja…
Muchas gracias. Qué gran frase. Igual la tenemos que llevar a «Deutsche Vita» 😀
Un abrazo*